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Cuando la banca ética se convierte en hogar: una ruta por la Barcelona que ya está cambiando las reglas

Cuando la banca ética se convierte en hogar: una ruta por la Barcelona que ya está cambiando las reglas

Cuando la banca ética se convierte en hogar: una ruta por la Barcelona que ya está cambiando las reglas

Un fin de semana en Barcelona bastó para que un grupo de jóvenes de Italia y España viera, en primera persona, que otra forma de habitar Europa no solo es posible, sino que ya existe.  Del sinhogarismo a la vivienda cooperativa y la economía solidaria, esta crónica recorre proyectos reales financiados con criterios éticos que convierten la vivienda en derecho y la comunidad en futuro.

Llegamos a Barcelona un jueves, dedicado a reuniones y reencuentros prematuros: fruto de lazos ya formados, de habernos encontrado en este pequeño mundo de juventud y finanzas éticas. Tiempo suficiente para ponernos al día, hablar de futuros proyectos, de horizontes cercanos y de otras cosas propias de esta activa juventud de la Economía Social. El sol de Barcelona nos esperaba con los brazos abiertos, como diciendo: venid a conocerme; en esta ciudad pasan cosas.

Ese mismo viernes por la tarde nos dirigimos a lo que sería nuestra sede durante tan intenso fin de semana: la Residencia Martí Codolar, en Montbau. La idea del encuentro era reunir a las juventudes de Banca Ética en Italia, GenÉtica, con las de España, Jóvenes por Fiare, para visitar proyectos relacionados con la vivienda financiados por el banco. Poco sabíamos que estos proyectos nos mostrarían una realidad radicalmente transformadora, tangible y situada.

Llegamos unos minutos tarde y allí estaban Albert y Aleksei para recibirnos, junto a otras caras ya conocidas. Recorrimos las instalaciones hasta encontrarnos con el resto en una estancia amplia. Al entrar, unos quince jóvenes de toda España y otros quince de Italia entera; impregnada en el ambiente, una sensación de ser viejos conocidos. La velada se inauguró con una ronda de presentaciones que dibujó perfiles jóvenes expertos en sostenibilidad, ecofeminismo, corredurías éticas, democratización de internet, expansión de las finanzas éticas en Europa, cultura y territorio, cooperativismo integral… Bien versado en Economía Social, Finanzas Éticas y temáticas colindantes, el grupo era, cuanto menos, prometedor en ambición moral y todo lo que se deriva de ella.

Sin más dilación entramos en la temática del encuentro: la crisis de la vivienda en Europa, en España y en Italia. Las dinámicas participativas sirvieron para evidenciar un estatus de precariedad compartido por todas las personas presentes. Alquileres elevados —que representan como mínimo un tercio de los salarios, habitualmente bajos—, espacios pequeños, abarrotados y, en muchos casos, viviendas del siglo pasado. Esta pequeña muestra de realidad cimentó la perspectiva general sobre la situación de la vivienda y marcó el tono crítico del encuentro, permitiéndonos cuestionar los porqués de tanta precariedad habitacional y, sobre todo, explorar alternativas. Cena, cañas en el Bar Paco y pronta recogida, a la espera de las visitas del día siguiente.

Sábado: un café y directos a conocer las iniciativas de cada grupo de jóvenes. Por un lado, Jóvenes por Fiare: el viaje a Ecuador, la conferencia de FEBEA, charlas en universidades y otros espacios, talleres, la Escuela de Activismo Económico de Madrid… Por otro lado, GenÉtica: encuentros de juventudes nacionales, escuelas de verano y finanzas éticas, un manifiesto y muchas cosas por venir. Acto seguido, el Sindicato de Llogateres de Catalunya nos ofreció una introducción a la crisis de la vivienda a nivel nacional y local: un recorrido por su labor de incidencia política y un horizonte transformador para los derechos de las personas inquilinas.

Tras un breve descanso, volvimos para analizar sinergias, retos y aspiraciones de ambos grupos: revisando lo conseguido y lo que queremos construir, sacando contenido concreto de la sesión colectiva para orientar nuestros próximos pasos.

Bien despiertas e inspiradas, recorrimos Barcelona para iniciar la ruta por esa realidad radical que permite la banca ética y su financiación comprometida. La primera parada fue el Centro Rosario Endrinal, de la Fundación Assís: un centro de día dedicado al apoyo de personas en situación de sinhogarismo. Un espacio multidimensional con una metodología interseccional orientada a ofrecer asistencia social, inserción laboral, apoyo sanitario, formación, ocio y acceso a vivienda a personas en situación de calle. Con un equipo técnico interdisciplinar, este centro ha atendido a más de 2.000 personas desde su apertura, ofreciendo un seguimiento personalizado enfocado en la integración, la autoestima y la sociabilidad.

Con el concepto de hogar en la cabeza, llegamos a la siguiente parada: un edificio de cohousing perteneciente a una de las cooperativas de vivienda de Sostre Cívic, Cirerers. Situado en el barrio barcelonés de Roquetes, este edificio de ocho plantas alberga treinta y dos viviendas, varios espacios comunitarios y un economato autogestionado. Los apartamentos no salen al mercado: se ceden en uso a personas socias de la cooperativa, a cambio de una aportación inicial retornable y una cuota mensual. Así, este proyecto de convivencia funciona como un pilar de resistencia frente a los modelos de vivienda especulativos.

Pero no es el único. Convive con otros proyectos cooperativos que también visitamos, como La Borda, en el barrio de Sants. Al igual que Cirerers, su modelo se basa en la cesión de uso, y se hace posible gracias a la cesión de suelo por parte del Ayuntamiento de Barcelona y a la financiación de entidades de finanzas éticas.

La visita a estos espacios nos estimuló profundamente, dejando un poso de futuro en el ambiente: poniendo la mirada colectiva en lo tangible de vivir en comunidad y en estructuras que sostienen la vivienda digna como derecho.

Empezaba a notarse el cansancio del día, pero quedaba un último proyecto, que no hizo más que reforzar el tono transformador de la jornada: Top Manta, una marca de ropa social y solidaria creada por vendedores ambulantes migrantes del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes y dedicada a mejorar las condiciones de vida del colectivo. Desde la marca producen ropa reivindicativa que denuncia el racismo estructural y las injusticias sistemáticas contra la población migrante. Además, mediante contratación orientada, contribuyen a la regularización de vendedores ambulantes y a su integración social y económica. Esta visita nos dejó sin palabras, por si a esas alturas del día todavía quedaban.

Con este último proyecto acabamos de completar el cuadro de realidad transformadora que nos ofrecen las finanzas éticas. Nos fuimos con más motivación y determinación que nunca, repitiéndonos unas a otras que otra realidad es posible y que, cuando se hace, se hace así.