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Aldo Soldi, presidente de Fiare Banca Etica: “Elegir una banca desarmada y descarbonizada no es un gesto simbólico”

Aldo Soldi, presidente de Fiare Banca Etica: “Elegir una banca desarmada y descarbonizada no es un gesto simbólico”

Aldo Soldi, presidente de Fiare Banca Etica: “Elegir una banca desarmada y descarbonizada no es un gesto simbólico”

Entrevista de Revista Perfiles a Aldo Soldi, presidente de Fiare Banca Etica.


“Elegir una banca desarmada y descarbonizada no es un gesto simbólico”

Frente al sistema financiero dominado por la rentabilidad, Aldo Soldi, presidente de Fiare Banca Etica, defiende que otra forma de hacer finanzas no solo es posible, sino necesaria. La entidad financia exclusivamente proyectos con impacto social y ambiental positivo y rechaza inversiones vinculadas al armamento, los combustibles fósiles o la especulación. En esta entrevista para Perfiles, Soldi reflexiona sobre el papel del dinero en la construcción de una sociedad más justa y sobre los desafíos que afrontan las finanzas éticas en un contexto internacional marcado por la desigualdad, la crisis de la vivienda y las tensiones geopolíticas.

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Aldo Soldi sostiene que las decisiones de ahorro e inversión tienen consecuencias directas sobre el modelo de sociedad que se construye. Desde Fiare Banca Etica impulsa una forma de banca basada en la transparencia, la participación y la evaluación del impacto social y ambiental de cada operación financiada.

– Fiare Banca Etica es el único banco en Italia y España que concede financiación exclusivamente a proyectos con impacto social y ambiental positivo. ¿Alguna vez han rechazado operaciones muy rentables porque no encajaban con sus principios? ¿Qué enseñan esos casos sobre la forma en que entienden las finanzas?

Sí, por supuesto. A lo largo de nuestra trayectoria hemos dicho «no» a operaciones económicamente muy atractivas y solventes porque no superaron nuestra evaluación de impacto socioambiental. Hemos rechazado proyectos inmobiliarios especulativos, iniciativas vinculadas al monocultivo intensivo o empresas con cadenas de suministro sin garantías laborales mínimas.

| Decir «no» a una operación lucrativa pero dañina es la prueba de que nuestro compromiso ético no es un departamento de marketing.

Estos casos demuestran la esencia de nuestra visión: para nosotros, el beneficio económico no es un fin en sí mismo, sino un medio para garantizar la sostenibilidad de la entidad y seguir dando servicio a la comunidad. Cuando un banco subordina sus principios éticos a la rentabilidad a corto plazo, el crédito deja de ser una herramienta de desarrollo y se convierte en un factor de riesgo para el planeta y las personas. Decir «no» a una operación lucrativa pero dañina es la prueba de que nuestro compromiso ético no es un departamento de marketing, sino la columna vertebral de nuestro modelo.

– Mantienen una política de no financiar la industria armamentística, los combustibles fósiles ni otras actividades consideradas perjudiciales para las personas o el planeta. En un contexto internacional marcado por guerras y tensiones geopolíticas, ¿es posible convencer al ciudadano de que el destino de sus ahorros puede contribuir tanto a construir paz como a evitar conflictos?Es más urgente que nunca. A menudo pensamos en la paz como la ausencia de guerra, pero la paz se construye activamente mediante estructuras socioeconómicas justas. El dinero depositado en un banco convencional no se queda estático en una caja fuerte; se invierte, y con frecuencia acaba financiando –directa o indirectamente– la industria del armamento, la extracción de recursos en zonas de conflicto o proyectos que profundizan la desigualdad global.

Cuando el ciudadano comprende que existe un hilo directo entre sus ahorros y las dinámicas que generan tensión geopolítica, el cambio de conciencia es inmediato. Elegir una banca desarmada y descarbonizada no es un gesto simbólico: es privar de recursos a la economía de la violencia y canalizarlos hacia la soberanía alimentaria, las energías renovables comunitarias y la inclusión social, que son los verdaderos pilares de la paz duradera.

– Algunas instituciones europeas comienzan a considerar determinadas inversiones en defensa como compatibles con estrategias de sostenibilidad. ¿Le preocupa que el concepto de «inversión sostenible» esté perdiendo su significado original? ¿Dónde cree que debería situarse la línea roja?

Nos preocupa profundamente. Asistimos a un fenómeno de greenwashing y socialwashing institucionalizado. Intentar etiquetar la industria de la defensa o el rearme como «sostenible» desvirtúa por completo el sentido original del concepto y genera una tremenda confusión en la ciudadanía.

La línea roja debe ser clara e innegociable: ninguna actividad que cause daño irremisible a las personas o al planeta puede ser calificada como sostenible. La sostenibilidad implica la preservación de la vida y la garantía del bienestar intergeneracional. El sector armamentístico produce herramientas diseñadas intrínsecamente para la destrucción; encajarlo bajo los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) es un contrasentido conceptual y ético que dinamita la credibilidad de las finanzas sostenibles.

– Usted procede del movimiento cooperativo italiano y ha dedicado buena parte de su trayectoria profesional a la economía social. En una sociedad cada vez más desigual, ¿qué lecciones del cooperativismo deberían adoptar las empresas y las instituciones para reducir la brecha social?

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El cooperativismo enseña tres lecciones fundamentales que el modelo corporativo tradicional debería asimilar. Por un lado, destaca la gobernanza democrática, donde el principio de «una persona, un voto» rompe con la idea de que quien más capital aporta más decide, pues involucrar a los trabajadores, clientes y comunidades en las decisiones clave genera organizaciones más resilientes y comprometidas con su entorno.

Por otro lado, está la limitación de la brecha salarial, ya que en la economía social existen topes entre los sueldos más altos y los más bajos dentro de la misma organización, lo que contrasta con la brecha desmedida de la gran banca o los mercados cotizados.

Finalmente destaca la distribución y capitalización social, dado que los beneficios no se orientan a maximizar el dividendo del accionista, sino a capitalizar y reinvertir en la entidad.

Hay además un aspecto fundamental: la empresa cooperativa es intergeneracional, piensa en crear riqueza social, económica y ambiental para las generaciones futuras y no tiene como objetivo el beneficio inmediato.

– El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. ¿Qué papel puede desempeñar una banca ética para impulsar soluciones reales y qué proyectos está apoyando actualmente en este ámbito?

Frente a la consideración de la vivienda como un activo financiero con el que especular, desde Fiare Banca Etica defendemos el derecho a un hogar digno como un pilar fundamental de la inclusión social. La banca ética no financia promociones destinadas a la especulación inmobiliaria.

Nuestro papel es financiar modelos alternativos que extraigan la vivienda del mercado especulativo. Actualmente, apoyamos con firmeza proyectos de cesión de uso y cohousing cooperativo, donde la propiedad del inmueble sigue siendo de la cooperativa y las socias disfrutan de un uso indefinido a un precio justo; la rehabilitación sostenible mediante la financiación a cooperativas que recuperan patrimonio urbano o rural en desuso para destinarlo a alquiler social o asequible; así como la labor de entidades sociales a través de préstamos a fundaciones y entidades que gestionan viviendas de inclusión para personas en situación de extrema vulnerabilidad.

– Cada vez más personas quieren saber qué hace su banco con su dinero. ¿Por qué cree que la transparencia se ha convertido en una demanda social y qué información puede encontrar un cliente de Fiare Banca Etica que difícilmente encontraría en una entidad convencional?

La demanda de transparencia surge de la pérdida de confianza de la ciudadanía tras las sucesivas crisis financieras y la falta de responsabilidad en el uso del ahorro privado. La gente ha entendido que la neutralidad financiera no existe: su dinero está trabajando constantemente en el mundo.

| En Fiare Banca Etica llevamos la transparencia al extremo.

En Fiare Banca Etica llevamos la transparencia al extremo. En nuestra página web, cualquier persona puede consultar la totalidad de los proyectos y empresas financiados con el dinero de nuestros/as ahorradores/as, detallando la entidad receptora, el importe concedido y el impacto perseguido. En un banco convencional, el cliente/a sólo ve su saldo e historial de transacciones; en el nuestro, ve exactamente la huella social y ambiental que su ahorro está generando en la comunidad.

– El Informe de Impacto 2026 señala que el 91% del crédito concedido generó un impacto social o ambiental positivo medible. ¿Cómo se logra mantener una cifra tan elevada sin renunciar al crecimiento y a la rentabilidad de la entidad?

El secreto reside en contar con una metodología rigurosa de evaluación dual. Antes de analizar la viabilidad económica de una operación, sometemos cada propuesta a un análisis de impacto social y ambiental realizado por nuestra red de personas socias evaluadoras y personal técnico especializado.

Ese 91% es la consecuencia natural de nuestro objeto social: solo financiamos a entidades de la economía social, el tercer sector, las energías renovables, la agroecología y la cultura. Mantener la sostenibilidad económica y la solvencia con este nivel de exigencia es posible porque la morosidad en la economía social es sensiblemente menor que en la banca tradicional. Las entidades con un fuerte compromiso comunitario son enormemente resilientes frente a las crisis.

– El informe destaca la creación y preservación de miles de empleos gracias a la economía social y a los denominados Workers BuyOut (empresas que pasan a manos de sus trabajadores para evitar su cierre). ¿Cree que este modelo puede ser una de las respuestas más eficaces a las crisis empresariales del futuro?

Sin duda. Los Workers BuyOut (WBO) han demostrado ser una herramienta extraordinariamente eficaz para evitar el cierre de empresas viables ante problemas de sucesión generacional, mala gestión o crisis coyunturales. Cuando el personal asume la propiedad de la empresa creando una cooperativa, no solo salvan sus puestos de trabajo, sino que transforman la gobernanza del negocio haciéndola más democrática y comprometida con el territorio.

En Italia existe un marco normativo (como la Ley Marcora) y un ecosistema financiero cooperativo que facilita estas transiciones. Impulsamos decididamente estas operaciones porque ofrecen solvencia, arraigo local y estabilidad laboral. Es un modelo que España y Europa deberían potenciar activamente como política de estado para proteger el tejido industrial y empresarial.

– Fiare Banca Etica ha reforzado el apoyo a empresas lideradas por mujeres y ha obtenido certificaciones internacionales en igualdad e inclusión. ¿Qué barreras siguen encontrando las mujeres cuando buscan financiación y qué puede hacer la banca para derribarlas?

Las mujeres siguen enfrentándose a sesgos inconscientes en el análisis de riesgo convencional, una menor disponibilidad de garantías patrimoniales previas –producto de la brecha de género y de cuidados histórica– y una mayor presencia en sectores vinculados a la economía de los cuidados o el ámbito social, a menudo infravalorados por la banca tradicional.

Federación Europea de Bancos Éticos y Alternativos

Para derribar estas barreras, en la banca ética actuamos mediante herramientas de evaluación inclusivas que analizan la viabilidad del proyecto no solo por los datos económicos sino por el valor social, la sostenibilidad de la propuesta y la capacidad técnica del equipo. Asimismo, desarrollamos estructuras de apoyo y acompañamiento diseñando productos de crédito adaptados a microempresas y proyectos de autoempleo promovidos por mujeres, trabajando en alianza con redes de la economía feminista y social, a la vez que aplicamos políticas internas estrictas de paridad y corresponsabilidad que han sido certificadas internacionalmente.

– El nuevo plan estratégico marcará el rumbo de la entidad durante los próximos años. ¿Cuáles son los principales retos que se ha fijado y qué objetivos personales le gustaría haber cumplido cuando termine su mandato?

Nuestros retos estratégicos principales pasan por escalar nuestro impacto crediticio aumentando el volumen de financiación en sectores estratégicos como la vivienda cooperativa, la transición energética y la soberanía alimentaria, consolidar el crecimiento del crédito en España fortaleciendo la implantación de Fiare Banca Etica en el territorio y aumentando la base de personas socias y ahorradoras, así como impulsar una digitalización con rostro humano que mejore nuestras herramientas operativas sin perder la cercanía, la participación democrática y el arraigo comunitario que nos caracterizan.

| Es perfectamente posible tener un banco sólido y eficiente sin desviarnos ni un milímetro de nuestros valores éticos de origen

A nivel personal, me gustaría finalizar mi mandato habiendo consolidado a Fiare Banca Etica como un referente indiscutible en la transformación de las finanzas europeas. Quisiera haber contribuido a dejar una entidad todavía más fuerte, solvente y participada, habiendo demostrado a la sociedad que es perfectamente posible tener un banco sólido y eficiente sin desviarnos ni un milímetro de nuestros valores éticos de origen.


Una entrevista de Revistas Perfiles por Refugio Martínez (2026)