Hablamos con Samuele Tini, Coordinador Regional para África Oriental de Mani Tese, para hablar sobre la seguridad alimentaria en Kenya.
¿Dónde opera Mani Tese en Kenya?
Nuestro trabajo se concentra principalmente en los condados de Nakuru y Baringo, donde promovemos el derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria a través de un desarrollo sostenible e inclusivo de las cadenas de producción agrícolas.
En particular, trabajamos en el fortalecimiento de las cadenas del café y de la leche, apoyando a los pequeños productores con capacitación técnica, prácticas agroecológicas e iniciativas para mejorar la calidad de los productos y el acceso al mercado. Nuestro enfoque une la sostenibilidad ambiental, el crecimiento económico y la inclusión social.
¿Cuáles fueron los objetivos principales de 2025?
En 2025 seguimos trabajando junto a nuestras entidades socias locales para mejorar la seguridad alimentaria y la resiliencia de las comunidades rurales en el condado de Baringo.
El objetivo fue doble: por un lado, reforzar los conocimientos nutricionales de las familias; por el otro, mejorar las técnicas de producción agrícola para aumentar la disponibilidad de alimentos y reducir la desnutrición y la malnutrición. Para lograrlo, promovimos sistemas agrícolas más diversificados y sostenibles, capaces de enfrentar mejor los efectos de la crisis climática.
¿En qué actividades se concentró el proyecto?
Hubo tres ámbitos principales: agricultura sostenible, apicultura y gestión de pérdidas postcosecha.
Estas actividades ayudan a las familias a diversificar sus fuentes de ingresos y de alimentos, reduciendo su vulnerabilidad ante las crisis climáticas y construyendo modelos de desarrollo más resilientes.
¿Por qué el biogás ha sido una de las intervenciones más significativas?
Entre los resultados más importantes de 2025 estuvo la distribución de sistemas de biogás, que representan una solución concreta para favorecer la transición hacia el clean cooking (cocina limpia).
Los datos de monitoreo hablan por sí solos: en las familias participantes, el uso de leña para cocinar se redujo en un 96%. Esto se traduce en una menor presión sobre los recursos naturales, una mejor calidad del aire dentro de los hogares y un alivio importante en el trabajo diario de las mujeres, quienes tradicionalmente se encargan de la recolección de leña.
Cuéntanos sobre la cadena de la leche…
El 2025 también representó un año importante para el proyecto Maziwa, una cadena de valor de la leche sostenible para la protección del medio ambiente y el empoderamiento económico. Continuamos reforzando las competencias de los pequeños ganaderos, consolidamos el diálogo con el Ministerio de Agricultura local y mejoramos el sistema de recolección de leche. El centro de acopio registró un aumento en las entregas superior al 50%, una señal de la creciente confianza de los productores y del fortalecimiento de la cadena.
También se prestó gran atención a la calidad de la leche y a la construcción de relaciones más sólidas entre los productores y el mercado, condiciones esenciales para garantizar ingresos más estables y sostenibles. La leche no es solo un alimento: es un punto de partida, es el corazón de un círculo virtuoso que genera oportunidades, fortalece a las comunidades y construye futuro.